Energía

“Laudato Si” sobre los hidrocarburos

El 18 de junio el Vaticano presentó la encíclica Laudato Si (Alabado Sea) o Encíclica Verde como es comúnmente conocida.

En este documento de 187 páginas en su versión en español, el Sumo Pontífice expone argumentos teológicos, científicos y morales sobre la actual situación ambiental.

El Papa afirma “que la degradación ambiental y la degradación humana y ética están íntimamente unidas” y tal vez por esto decidió dedicarle una encíclica. Algo sin precedentes en el Vaticano.

¿Qué dice Laudato Si sobre los hidrocarburos?

Si bien el documento apela a un “cambio radical en el comportamiento de la humanidad”, la referencia directa a los hidrocarburos se encuentra en el punto 165:

“Sabemos que la tecnología basada en combustibles fósiles muy contaminantes –sobre todo el carbón, pero aun el petróleo y, en menor medida, el gas– necesita ser reemplazada progresivamente y sin demora. Mientras no haya un amplio desarrollo de energías renovables, que debería estar ya en marcha, es legítimo optar por lo menos malo o acudir a soluciones transitorias. Sin embargo, en la comunidad internacional no se logran acuerdos suficientes sobre la responsabilidad de quienes deben soportar los costos de la transición energética.”

De acuerdo a esto, el gas sería la fuente de energía recomendada y en ese sentido, Argentina está en buen camino.

En nuestro país, el carbón mineral casi no se utiliza y el gas representa el 54% de la energía que consumimos. La sigue el petróleo con un 33% y el resto, se divide entre energía eléctrica, hidráulica, eólica y solar.

Matriz

Por otro lado, los principales desarrollos hidrocarburíferos del país están orientados al desarrollo del gas natural. A la cabeza encontramos los proyectos de producción en reservorios no convencionales como Vaca Muerta y los prospectos de inversión off shore en Cuenca Marina Austral, la principal área productora de gas del país.

Por eso, en términos de Francisco, en Argentina estamos invirtiendo en “lo menos malo”.

Lo que veo más difícil es revertir esto de que “los poderes económicos continúan justificando el actual sistema mundial, donde priman una especulación y una búsqueda de la renta financiera y tienden a ignorar todo contexto y los efectos sobre la dignidad y el ambiente”.

Como diría mi amigo Claudio Bertonatti, un proverbio ruso aconseja rezar pero sin dejar de remar hacia la orilla. Por eso, sigamos haciendo las dos cosas…

Leé la Encíclica completa

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